Con 15 años los problemas cambian de escala. Los pasillos del instituto ya no solo albergan los dilemas típicos de la adolescencia; se convierten en el escenario de decisiones complejas, dilemas éticos, tensiones sociales y misterios oscuros.
Para esta franja de 15 a 18 años, dejamos atrás las tramas infantiles y nos adentramos en historias intensas, realistas y llenas de suspense









